CALIMA . Entrevista con Juanlú

Una entrevista de Marcelo Espiñeira.

Juanlú fue miembro fundador de Ojos de Brujo, agrupación que decidió abandonar en medio del éxito. En esta entrevista explica porqué lo hizo y porqué ha encontrado lo que buscaba con Calima.Su segundo disco, Tierra, estuvo listo para ser editado en enero pasado. Pero, el actual proceso de desintegración del negocio discográfico, ha demorado su salida hasta este 25 de mayo.La siguiente entrevista la realizamos en un café de Sitges, donde Juanlú se siente a gusto, en un ambiente distendido. La misma sensación que transmite buena parte del repertorio de esta talentosa agrupación de fusión flamenca.

La idea original era que este disco tuviese un sonido más afro. Finalmente no ha sido así.
Bueno, algunos detalles afro si que tiene. Pero, si que este color está presente en la percusión. El disco tiene mucho djembé y una percusión más fiel en varios temas. Es cierto que mi intención inicial era otra, pero el disco tiene su punto afro en las percusiones.

Creo que continúan sonando bastante latino.
Sí. Sigue siendo bastante latino. Sobre todo en "Doctrinas" y en "Firma", por ejemplo. Son dos temas bien latinos, y "Calma" también tiene su punto en este sentido, aunque tira más a lo brasileño.


Ya tienes elegido El primer single?
Sí, será "Bonita".

Me sorprendes.
Bueno, tu sabes que en los medios no hay espacio para todo, y en Radio Olé encajaba muy bien este tema, y por eso lo hemos elegido.

Cuéntame como ha sido el proceso de composición de Tierra.
En "Tierra" hay tres temas que son íntegramente míos. Y casi todo el resto del disco lo he compuesto con Giner, el cantante venezolano. Yo le pasaba una base de música, y luego juntos trabajábamos las letras. En este disco, le he dejado mucho más espacio para que se exprese y las letras han salido mucho más de su parte esta vez.

En las letras queda bastante explícita tu fuerte inquietud ecológica.
Sí, es una inquietud mía de toda la vida. Puedo abogar por lo político y tal, pero al final no me termino de creer ninguna postura. Somos todos seres humanos y ya se por donde va la película esta. Y el cambio en la tierra creo que es algo digno de apoyar. Esto va por mi parte. Y los músicos de Calima son todos muy jóvenes, y ha resultado muy natural que ellos se interesaran y se preocupen también por este tema. Se han contagiado por toda la repercusión mediática que ha tenido la ecología en estos últimos dos años. Y de alguna forma, también han reflejado esa problemática.

Tienes claro cuál sería el límite en la fusión de estilos de la música de Calima?
En Calima siempre hablamos de hacer discos-proyecto. En un futuro también me gustaría hacer algo con lo electrónico, por ejemplo. Es cierto que nos interesa mantener el sonido del grupo dentro de lo acústico, pero siempre estamos abiertos a incorporar nuevos elementos que favorezcan la renovación del sonido. En el disco nuevo en particular, hemos intensificado el sonido percusivo de orígen brasileño y africano. Y hablando de lo que haremos más adelante, siempre está la tentación de sumar más colores mediterráneos u orientales. Y el límite podría estar dado por el formato de canción. A mí me gusta la canción. Justamente en este disco tenemos un pasaje instrumental, que ha sido pura experimentación, pero es algo que está para acabar el disco y ya.

Justamente el que tiene un tinte más balcánico.
También tenemos mucho interés por lo balcánico, sin abusar, pero es algo que nos gusta mucho. Hemos estado en gira por Bulgaria, tocando para los gitanos de allí.

Háblame de esa experiencia.
Ha sido increíble, como viajar treinta años para atrás. Yo había estado en los años setenta y este viaje me recordó mucho cuando yo era pequeñito. Es una sensación rara, porque se siente que es un país que estuvo bajo el régimen soviético muchas décadas. Es un lugar muy virgen, la gente es maravillosa y está con muchas ganas de escuchar cosas nuevas. Tocamos para un auditorio cerrado con más de tres mil personas, también en la calle, y hasta en bodas gitanas. Fue algo muy intenso.

Tu salida de Ojos de Brujo quedó claro que fue para desarrollar un proyecto a ritmo más tranquilo, verdad?
Sí, fueron dos cosas principales. Tenía un cansancio personal, necesitaba parar un poco. Y por otro lado, necesitaba comenzar a desarrollar mi creatividad musical sin restricciones. Y ODB tenía un camino muy definido, muy válido, es una gran banda, pero yo tenía otras intenciones, otros sueños, y que por suerte han concluído en Calima. Esto de los discos-proyecto, las diferentes formaciones que admite Calima, algún proyecto exclusivo mío, tengo varias cosas.

Un poco al estilo de Javier Limón.
Exacto, yo lo veo así, es algo que me sirve para desarrollar mi música y la del colectivo de músicos con el que estoy. Un poco lo que hace Javier, salvando la diferencia de que no me veo produciendo demasiados discos de otros músicos, más que nada por falta de tiempo.

Aquella nominación al Grammy les abrió un poco la cuestión de la difusión?
Nos vino muy bien. Porque nuestro disco salió en un momento en que ya se dejaba de promocionarlos. El Grammy permitió que algunos medios se interesasen por nosotros, y es una medalla, para algunas cosas no sirve, pero para otras si.

Cómo los recibe la gente del flamenco, la del palo tradicional?
Creo que están un poquito cansados de ver a todo el mundo haciendo fusión flamenca. Los puristas, al principio no aceptaban nada, luego se han ido abriendo y finalmente han vuelto a cerrarse. También es cierto que se han dado muchos bandazos para todos lados. Pero, bueno... así es la música. Hay que moverla para muchos lados y al final, hay aciertos y hay fallos. Con Calima intento que sea una fusión de músicos, no de músicas. Que sea la expresión de músicos que tienen algo que decir entre ellos y no caer en que alguien toque algo que no sabe tocar.

-------------------------------------------------------------------------------------------------


CALIMA
Tierra ****

Mucho más personal que su antecesor, Tierra trae una estampa más definida y nítida del cálido sonido de Calima. Escuchando sus doce piezas, son muchas las veces que pienso que una es mejor que la otra. Paso a paso irrumpe con energía flamenca y aportes de color africano. Precioso amanecer para un disco pleno de brillos. El sabor latino llega con la hermosísima Firma, espacio en que Giner se luce. Más adelante, Doctrinas seguirá un rumbo similar. Bonita, el primer corte, es una rumbita cantada a dúo entre Lamari de Chambao y el Rubio. Entrañable canción. Con Que le va ser regresan los aires cubanos enlazados con una percusión más afro. Bebe participa en una canción importante del disco. Maíta Tierra condensa todas las virtudes de esta orquesta: sensualidad, virtuosismo y elegancia. La parte final del disco gana en musicalidad, Lunita tiene un aire jazzy muy logrado. Y va de la mano de Sendero, con el notable aporte de la trompeta de Raynald Colom. Calma está construida sobre unos acordes de samba, aunque Giner no cante como un sambista y ahi está lo bonito. En el final, Más allá aporta una postal gitano bulgara de lo más interesante. Un impecable hallazgo artístico, como Calima misma lo es.

http://www.calimacolores.es/




Comentarios

Entradas Populares

SINSENTIDO. La crisis catalana que debió haberse evitado

CONVIVENCIA. Ese sagrado tesoro

INDUSTRIA MILITAR. El negocio de matar